El cierre de
la frontera ha pasado de ser una medida efectivista en contra del contrabando
de alimentos, ha convertirse en una trágica odisea para los residentes de estas
zonas, a quienes el estado venezolano le ha violado sus Derechos Humanos y
conculcados su derechos civiles y políticos
“Desde el cierre de
la frontera con Colombia, el pasado 21 de agosto, papel sanitario, pañales,
champú, jabón, leche, carne, café, azúcar, pasta y harinas de maíz y trigo
continúan desaparecidos de los anaqueles del estado Bolívar, obligando a los
ciudadanos de los once municipios a realizar prolongadas y agotadoras colas en
los supermercados y abastos para adquirir los productos a precios regulados”,
así lo dio a conocer la diputada del Consejo Legislativo del Estado Bolívar por
Acción Democrática, Nelly Frederick.
Para la
parlamentaria, el cierre de la frontera tampoco ha incidido positivamente en la
desaparición de los bachaqueros, comerciantes informales de productos de
primera necesidad, quienes al parecer continúan multiplicándose en cada rincón
del estado.
“El cierre de la
frontera ha pasado de ser una medida efectivista en contra del contrabando de
alimentos, ha convertirse en una trágica odisea para los residentes de estas
zonas, a quienes el estado venezolano le ha violado sus Derechos Humanos y
conculcados su derechos civiles y políticos”.
Frederick destacó
pese a la elevada militarización de los estados Zulia, Táchira y Apure, el
contrabando de alimentos y de hidrocarburos al vecino país no ha cesado en la
zona, con la anuencia de efectivos militares, que cobran elevadas sumas de
dinero por permitir su paso evidenciando el fracaso de la medida, que calificó
de show mediático.
Xenofobia y corrupción
A juicio de la
diputada, para lo único que ha servido el cierre de la frontera es para dejar
constancia que tenemos una de las Fuerzas Armadas Nacionales menos honestas del
continente y un gobierno que lo único que ha potenciado es la división de
familias enteras y la xenofobia entre pueblos hermanos .
“Lo que Maduro y su
régimen de incapaces le está haciendo a los pobladores de los municipios
fronterizos del estado Táchira, Zulia y Apure solo tiene comparación con la
noche de los cristales rotos ejecutada por Hitler contra la comunidad judía de
Alemania nazi, ya que la única realidad es que más de 22 mil colombianos
han dejado familia, empleos y viviendas producto de la persecución que
enfrentan”.
Frederick, reveló
que el problema de la escasez de alimentos en el país, no es culpa de los
colombianos del Táchira y Apure, los guajiros de Maracaibo o los brasileros que
ingresan a Santa Elena de Uairén y Puerto Ordaz o los trinitarios que
frecuentan Guiria; el problema es la falta de producción nacional la cual no
logra satisfacer la demandan nacional, tras más de 17 años de destrucción
progresiva del aparato productivo venezolano.
“El gobierno
controla 100% la distribución de los alimentos que van a los supermercados
públicos y privados, así como el 60% de la salida de los productos de los
comercio al consumidor a través de los captahuellas y sin embargo persiste el
bachaquerismo”
Inflación galopante
La parlamentaria
denunció que en los últimos meses la inflación se ha acelerado entre un 20 y
30%, conllevando a que los precios de los productos aumenten en un 200%, lo
cual coloca a los venezolanos en situación precaria en materia de alimentación.
“Solo para cubrir la cesta básica, que de
acuerdo al Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores se ubica en
65.013,54 bolívares, se requieren más de 9 salarios mínimos, cifras que muy
pocos hogares pueden alcanzar producto de la elevada inflación que enfrenta el
país y la depreciación del poder adquisitivo de los venezolanos”.
Frederick aseguró
que Maduro y su régimen de ineficiencia ha conllevado a que miles de
venezolanos hoy en día deban decidir si se alimentan o cumplen con el resto de
sus obligaciones, como vestirse, pagar pasaje o adquirir algún bien o servicio,
producto de los bajos salarios que devengan.
“Los bajos salarios
que hoy devengan miles de venezolanos y la elevada inflación hacen imperioso un
aumento integral de salarios a través del cual no solo se fortalezca el poder
adquisitivo de los trabajadores, sino que potencie también el aparato productivo
del país, destruido desde hace 17 años por la ineficacia revolucionaria”.
En tal sentido, la
parlamentaria instó a electorado a votar masivamente este 6-D por los
candidatos de la Mesa de la Unidad Democrática, con el fin de revertir la grave
crisis político social que enfrenta el país y construir desde la Asamblea
Nacional, una nueva Venezuela de integración y progreso.
“Como demócrata estamos convencidos que todos y
cada uno de los candidatos de la alternativa democrática trabajará desde el
parlamento nacional, para construir una Asamblea Nacional del Pueblo y para el
pueblo, que legisle en función de las necesidades de los venezolanos y no
permanezca genuflexa a los designios del régimen”. (Prensa AD)